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The Water Town of Mudu

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Discovering the Water Town of Mudu was purely by accident. After living in China for over a year and hearing so much about the city of Suzhou and its beautiful sceneries, water town and architecture, we decided to embark on a weekend trip to verify of such on our own.

After taking the bullet train from the Kunshan City station, after a ride of no more than 15 minutes at over 300 kilometers per hour, we were at the Suzhou city station. From there it should have been quite easy to get to the center of town, right? Well, for us it wasn’t. We began to walk on the train station thinking we could reach the center of town by metro. After arriving at the metro station, we decided to adventure a little and jumped on the line number 1 and after just not caring much and thinking it would be a local Suzhou line, we arrived at the end of the line called “Mudu”. For us, this name could have been a neighborhood or a street.

We got off the metro and walked out of the station, where the first sight was not really what we expected in regard to beauty as we had been told. We looked at each other and went for a stroll out of the station. To our amazement, after asking the guy that called our attention making flatbread on his mobile brick oven, we had learned that we were way out of our initial destination.

We had traveled about an hour on the metro and we did not want to repeat our trip back to Suzhou, so we decided to stay at Mudu Ancient Town. After walking around the town for a while, we had noticed its beauty and uniqueness. It was a small town, but all we cared it was for it to be a place we could explore and take some pictures.

For a good price, we had found a hotel near the picturesque water channel of the town. It was a clean and nice place to stay, so the beginning of our trip was great. After leaving our backpacks at the hotel, we decided to go for a walk in the town to find food. Walking on Main Street, it was like any other town we had visited in China, but its beauty was without a doubt by the ancient water channel.

The next day, we enjoyed walking around town and learning a bit about its history. The over 2000-year-old town had impressed us greatly and we had loved being there, particularly because unlike what we had been told about Suzhou, the town of Mudu does not have as many visits of foreigners. I had noticed that from the time we had arrived there. Lao Wais “老外” (foreigners) were not an everyday scene there, as eyes seemed to follow us everywhere we went.

On the following day, we had managed to borrow the electric scooter of the hotel’s owner who apparently was very happy to have foreigner staying at his place. Our visit to the town had been quite strange, to the point we had a visit of the local police to our room asking for identification. Word had been spread in the small town of our presence. All was clear with the local authorities, so off we went around town on the e-bike, where we adventured through every street of the town that called our attention. On our adventure, we had learned about the Muslim neighborhood in town, where the unique smell of their food immediately opened our appetite.

On our third day at Mudu, we decided to go out even further. After learning of a good hike place at the Yuyangshan mountain. after taking a short ride on the local bus, we had arrived at the entrance of the reserved area. Plenty of water was a must and we were well equipped. After a long hike, it was all worth it as we had arrived at a Buddhist temple on top of the hill. We had enjoyed a great day at the place, had lunch at a small restaurant at the top of the hill, purchased some souvenirs and of course took plenty of pictures.

Our three-day weekend was coming to an end, but we returned home with a sense of accomplishment of not giving up even though we had not arrived at Suzhou, but instead, we had discovered on our own a new face of China.

El pueblo acuático de Mudu, China

Descubrimos el antiguo pueblo acuatico de Mudu hace más de un año y fue puramente un accidente. Después de vivir en China durante más de un año y escuchar tanto sobre la ciudad de Souzhou y sus hermosos paisajes y arquitectura, decidimos embarcarnos en un viaje de fin de semana para verificarlo por nuestra cuenta.

Después de tomar el tren bala de la estación de la ciudad de Kunshan, y un viaje de no más de 15 minutos a más de 300 kilómetros por hora, nos encontrabamos en la estación de la ciudad de Souzhou. Desde allí, debería haber sido bastante fácil llegar al centro de la ciudad, pero para nosotros no fue así. Empezamos a caminar en la estación de tren pensando que podríamos llegar al centro de la ciudad en metro. Después de llegar a la estación de metro, decidimos aventurarnos un poco y nos subimos a la línea número 1 y sin muchas preocupaciones, pensando que sería una línea local de Souzhou, llegamos al final de esta, la parada llamada “Mudu”. En realidad ignorabamos el nombre de la parada, pensando que aquel lugar podría haber sido un barrio o una calle de Souzhou.

Bajamos del metro y salimos de la estación, donde lo primero que vimos no era realmente lo que esperábamos en lo que respecta a la belleza ni como nos habían dicho. Nos miramos brevemente impresionados y fuimos a dar un paseo fuera de la estación. Para nuestro asombro, después de preguntarle al tipo que llamó nuestra atención haciendo pan en su horno de ladrillos móvil, aprendimos que estábamos en un lugar completamente diferente.

Habíamos viajado aproximadamente una hora en el metro y no queríamos repetir nuestro viaje de vuelta a Souzhou, así que decidimos quedarnos en el antiguo pueblo de Mudu. Después de caminar por la ciudad por un rato, notamos su belleza y singularidad. Era una ciudad pequeña, pero lo único que nos importaba era que fuera un lugar donde pudiéramos explorar y tomar algunas fotos.

Por un buen precio, encontramos un hotel cerca del pintoresco canal de agua de la ciudad. Era un lugar limpio y agradable para alojarnos, por lo que el comienzo de nuestro viaje fue excelente. Después de dejar nuestras mochilas en el hotel, decidimos dar un paseo por la ciudad para encontrar comida. Caminando por la calle principal, era como cualquier otra ciudad que habíamos visitado en China, pero su belleza era sin duda por el antiguo canal de agua.

Al día siguiente, disfrutamos caminando por la ciudad y aprendiendo un poco sobre su historia. La ciudad de más de 2000 años nos había impresionado mucho y nos había encantado estar allí; sobre todo porque a diferencia de lo que nos habían dicho sobre Souzhou, la ciudad de Mudu no era muy visitado por extranjeros. Lo habiamos notado desde el momento en que habiamos llegamos allí. Ver a Lao Wais “老外” (extranjeros) no era una escena cotidiana allí, ya que los ojos de muchas personas locales parecían seguirnos a donde quiera que íbamos, pero eso no nos molestaba.

Al día siguiente, logramos tomar prestado el scooter eléctrico del propietario del hotel, quien al parecer estaba muy contento de que extranjeros hospedandose en su establecimiento. Desde el principio, nuestra visita al poblado de Mudu había sido bastante extraña. La primera noche, habiamos tenido una visita inesperada de la policía local a nuestra habitación pidiendo nuestra identificación. Se había corrido la voz en el pequeño pueblo de nuestra presencia. Todo estaba claro con las autoridades locales, así que nos fuimos a pasear por la ciudad en la e-bike, aventurandonos a través de cada calle de la ciudad que nos llamaba la atención. en nuestra aventura, habíamos aprendido sobre el barrio musulmán en la ciudad, donde el olor único de su comida de inmediato abrió nuestros apetitos.

En nuestro tercer día en Mudu, decidimos ir aún más lejos. Después de enterarnos de un buen lugar de senderismo en la montaña Yuyangshan. después de dar un corto paseo en el autobús local, llegamos a la entrada del área reservada. Estábamos bien equipados al llevar con nosotros suficiente agua.

Después de una larga caminata, todo valió la pena ya que habíamos llegado a un antiguo templo budista en la cima de la colina. Habíamos disfrutado de un gran día en el lugar, almorzamos en un pequeño restaurante en la cima de la colina, compramos algunos recuerdos y, por supuesto, tomamos muchas fotos.

Nuestro fin de semana de tres días estaba llegando a su fin, pero regresamos a casa con una sensación de logro de no rendirnos aunque no hubiéramos llegado a Souzhou. En cambio, habíamos descubierto lugares totalmente diferentes por nuestra cuenta. Una nueva cara de la China.

Sources of information:
Fuentes de información:
https://www.topchinatravel.com/china-attractions/mudu-ancient-town.htm
https://www.travelchinaguide.com/attraction/jiangsu/suzhou/mudu.htm
https://www.tripadvisor.com/Attraction_Review-g297442-d1814019-Reviews-Mudu_Ancient_Town-Suzhou_Jiangsu.html

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