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600 kilometers from Hội An to Nha Trang, Vietnam by motorcycle.

Everything was set. We had spent the last three months in the city of Hội An in central Vietnam while in self-isolation during the pandemic. The southeastern country had once again allowed people to travel within the country a couple of weeks earlier and stores were beginning to reopen again for business.

The powerful all packed up and ready to go

Although we had fallen in love with Hội An in early 2019 and coming back to this area had always been in our mind, we knew after being there for so many weeks in self-confinement, we had in our hands the right moment to travel a little more extensively throughout this beautiful country.

A photo with Tea and My at Lakeview Villa Homestay in Hoi An

After getting our Vietnamese visas renewed for another 3 months until August 2020, on May 30th we said our goodbyes to the owners of the Lakeview Villa Homestay, our home for so many weeks in Hội An. We were excited to hit the road again; as much as we loved being there, we wanted to experience something new.

Trying to manage the situation at hand

Aboard our 110 ccs, 2015 Vietnamese Honda Win we set off bound south of the country. We thought we were fully prepared for the experience, only learning 50 kilometers into our journey that our poderosa (powerful one) needed more fixing. It had broken down in the QL1A highway with several broke spokes on the rear wheel.

Trying to understand a Vietnamese crew man in the highway

Luckily we had broken down about 100 meters from a highway repair crew working on the highway towards the north (opposite to our way) As they had seen us struggle with our broken motorcycle, the crew’s mechanic had waved at us to approach him for help. It must have been our lucky day because he looked at the motorcycle and tried to work on it for a little bit, but at seeing that at least 5 spokes were broken, he had arranged the crew driver with a small truck to take us to the mechanic in the nearest town.

People in Vietnam are very helpful when they see a foreigner in trouble

After paying the driver about 200k Vietnamese Dong (about $ 9 US dollars) we had arrived at the mechanic. The man had looked at our poderosa and quickly began to work on it. He took the real wheel out, then the tire and the inner tube jumped into his motorcycle, and disappeared for about 5 minutes, returning empty handed. With signals, he had been able to tell us that he had taken the rear wheel (rim) to another shop and we had to wait for about 30 minutes. That was fine with us. His wife had provided us with chairs, a fan and ice-cold water to cool down.

Loading the poderosa (powerful)

About 40 minutes later, a man in a motorcycle appeared and in broken English asked what was our names and introduced himself, all while handing the fixed rim to the mechanic and then quickly getting paid for what I noticed about 40k Dong (about $ 2 dollars) and quickly jumping back in his ride and disappearing. At quickly looking at our rear wheel, the man had changed all the spokes on it for that amount of money. I was impressed to see that our rim looked almost new again.

At the mechanic with broken rear spokes

The mechanic began to work on the motorcycle again and had also changed the inner tube that had a leak right at the bottom of the valve. 15 minutes later, he was done. We had been charged another 240k Dong (about $ 10.00 US dollars) and with the uncertainty of whether our poderosa would make it all the way, we had also planned on returning back to Hội An to sell it there and continue our journey by bus.

The crew mechanic trying to help us fix the motorcycle

We were somewhat frustrated as weeks earlier we had spent two million dongs ($85 dollars) to fix our $ 300 dollar motorcycle in Hoi An and once again it needed more fixing. Somehow, I had convinced Leollyne, my girlfriend, and copilot to give the motorcycle one more chance and continue our way to the city of Qui Nhơn about 250 kilometers away. I am glad we had made the right choice because our poderosa of 110cc rode like the wind all the way to our destination. We had made it there safe and sound while enjoying beautiful landscapes and the warm wind hitting our faces. That day and the next on our way to the city of Nha Trang we had experienced what it was like to be truly free while riding our motorcycle once again.



600 kilómetros desde Hội An a Nha Trang, Vietnam en motocicleta

The powerful resting in Qui Nhơn

Todo estaba preparado. Habíamos pasado los últimos tres meses en la ciudad de Hội An, en el centro de Vietnam en aislamiento durante la pandemia del COVID-19. A fines de mayo, este hermoso país del sudeste de Asia había permitido nuevamente que las personas viajaran dentro del país y las tiendas comenzaban a reabrir sus puertas al publico. 

Trung. The best mechanic in Hoi An, Vietnam

Aunque nos habíamos enamorado de la pequeña ciudad de Hội An a principios de 2019 y volver a esta área siempre había estado en nuestra mente, sabíamos que después de estar allí durante tantas semanas, teníamos en nuestras manos la oportunidad perfecta para viajar un poco más en este país que nos había robado nuestros corazones.

A well deserve wash for the powerful

Nuestras visas iniciales habían vencido y después de renovarlas por otros 3 meses hasta agosto de 2020, el 30 de mayo nos despedimos de los propietarios de Lakeview Villa Homestay, nuestro hogar durante las ultimas 12 semanas en Hội An. Estábamos emocionados de salir a la carretera nuevamente; por mucho que nos encantó estar allí, queríamos experimentar algo nuevo.

A bordo de nuestra moto Honda Win vietnamita de 110 centímetros cúbicos del año 2015, emprendimos viaje hacia el sur del país. Pensábamos que estábamos completamente preparados para la experiencia, pero a solo 50 kilómetros de nuestro viaje, nuestra poderosa (la moto) nos había fallado; se nos había averiado en la carretera costera QL1A con varios rayos quebrados en el aro trasero.

Korean BBQ dinner in Qui Nhơn, Vietnam

Afortunadamente, la moto nos había fallado a unos 100 metros de distancia de un equipo de reparación de carreteras que trabajaba en ruta hacia el norte (opuesto a nuestro camino). Al vernos luchar con nuestra motocicleta averiada, el mecánico de la obra nos hizo un gesto para que nos acercáramos. Debió haber sido nuestro día de suerte porque miró la motocicleta e intentó trabajar en ella lo mejor que pudo, pero al ver que al menos 5 rayos estaban quebrados, había hablado con el conductor del pequeño camión para transportar a los obreros y le había dicho que nos llevara al mecánico en el pueblo más cercano.

Our home for the night at Qui Nhơn

Después de cargar la poderosa en el camión y unos 20 minutos de viaje hacia el mecánico, le pagamos al conductor 200 mil dong vietnamitas (alrededor de $ 9 dólares estadounidenses) por llevarnos hacia el lugar donde arreglarían nuestra moto. El mecánico había mirado la moto y rápidamente comenzó a trabajar en ella. Sacó la rueda trasera, luego el neumático y el tubo interior, saltó en su motocicleta con el aro trasero y desapareció por unos 5 minutos, regresando con las manos vacías. Con señales, pudo comunicarnos que había llevado la rueda trasera a otro taller mecánico y tuvimos que esperar unos 30 minutos. En ese momento no teníamos otra opción, así que optamos por tener paciencia. Mientras tanto, la esposa del mecánico nos había proporcionado dos sillas, un ventilador y agua helada para refrescarnos.

Adjusting the engine in Qui Nhơn, Vietnam before heading the highway again

Unos 40 minutos después, apareció un hombre en una motocicleta y con su poco inglés nos preguntó cuáles eran nuestros nombres y rápidamente se presentó, todo mientras le entregaba el aro de nuestra moto al mecánico y este le pagaba por su trabajo y por lo que noté eran unos 40 mil Dong (alrededor de $ 2 dólares). El hombre no se despidió y rápidamente montó su moto y desapareció del lugar. Al mirar rápidamente nuestra rueda trasera, el hombre había cambiado todos los rayos por esa cantidad de dinero. Me impresionó ver que nuestro aro trasero parecía casi nuevo.

a beach view in Nha Trang, Vietnam

El mecánico comenzó a trabajar en la motocicleta nuevamente y también había cambiado el tubo interno que tenía una fuga justo en la parte inferior de la válvula. 15 minutos después, había terminado. Por todo el trabajo, que nos pareció una labor extensa, nos cobro 240 mil Dong (alrededor de $ 10.00 dólares estadounidenses), pero aun teníamos la incertidumbre si nuestra poderosa podría llegar hasta nuestro destino. En ese momento habíamos contemplado la idea de regresar a Hội An para venderla y continuar nuestro viaje hacia el sur en autobús.

Nha Trang, Vietnam

Estábamos algo frustrados ya que semanas antes habíamos gastado dos millones de dongs ($ 85 dolares) para arreglar nuestra motocicleta de $ 300 dólares en Hoi An y una vez más necesitaba más reparaciones. De alguna manera, había logrado convencer a Leollyne, mi novia y copiloto para que le diéramos una oportunidad más a la poderosa y continuáramos nuestro camino hacia la ciudad de Qui Nhơn, a unos 250 kilómetros de distancia en ella. Me alegro de haber tomado la decisión correcta porque nuestra poderosa de 110 cc nos llevo como el viento y sin ningún otro problema hasta nuestro siguiente destino. Llegamos a la ciudad de Qui Nhơn sanos y salvos mientras disfrutamos de hermosos paisajes y el cálido viento golpeando nuestras caras durante todo el camino. Ese día y al día siguiente camino a la ciudad de Nha Trang habíamos experimentado lo que era ser verdaderamente libre mientras viajábamos en nuestra motocicleta una vez más.

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